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Fans enloquecidos de los Knicks destruyen la fuente de ingresos de un hombre tras vandalizar su coche
Una celebración histórica terminó convirtiéndose rápidamente en una noche de caos en la ciudad de Nueva York
Las cosas se salieron de control después de que los New York Knicks fueran coronados campeones de la NBA por primera vez en 53 años. Uno de los públicos más fieles de la liga finalmente vio a su equipo alcanzar la cima, consiguiendo un título que varias generaciones habían esperado durante décadas.
Sin embargo, las celebraciones pronto se desbordaron más allá de lo esperado. Lo que debía ser una fiesta en toda la ciudad terminó convirtiéndose en escenas de desorden que opacaron un logro histórico. Aunque estos hechos no representan a todos los aficionados de los Knicks, lo ocurrido en las calles se convirtió en uno de los principales temas de conversación tras la victoria.

Cuando la celebración cruzó la línea
Fuera del Madison Square Garden, miles de aficionados se reunieron alrededor de pantallas gigantes para ver cómo los Knicks remontaban 16 puntos y vencían a los Spurs en San Antonio durante el Juego 5 de las Finales de la NBA.
Minutos después del pitido final, decenas de miles de personas llenaron las calles. Algunos de los grupos más agresivos fueron vistos enfrentándose con la policía, rompiendo parabrisas, escalando andamios, postes de luz y estatuas, subiéndose a autobuses escolares en Times Square e incluso intentando subirse a un camión de bomberos en movimiento.
Uno de los videos que más reacción generó mostró a un taxista que perdió su fuente de ingresos después de que aficionados de los Knicks se apoderaran de su taxi durante las celebraciones.
El conductor apareció atónito mientras varias personas subían al vehículo y lo dañaban, utilizándolo como plataforma para festejar. Las imágenes provocaron una fuerte crítica, ya que muchos consideraron que la situación había ido demasiado lejos. Rodeado por la multitud en las calles, el taxista no pudo hacer más que observar cómo su herramienta de trabajo era vandalizada.
Una noche de campeonato opacada por la violencia
A medida que avanzaba la noche, los incidentes continuaron escalando. Autobuses escolares fueron incendiados, un joven de 17 años fue baleado cerca de la calle 42 y Broadway, y numerosos videos mostraron escenas cada vez más violentas en distintos puntos de la ciudad.
Muchos aficionados se dejaron llevar por la emoción del momento, lo que derivó en una serie de actos injustificables que pusieron en peligro a las personas presentes y desviaron la atención del logro de los Knicks. Nueva York se convirtió en el centro de atención no solo por el campeonato, sino también porque miles de visitantes ya se encontraban en la ciudad por la Copa Mundial de la FIFA, lo que obligó a la policía a actuar rápidamente mientras las multitudes seguían creciendo.
El propietario de los Knicks, James Dolan, se pronunció desde San Antonio poco después del partido, pidiendo a los aficionados que celebraran de forma responsable y mantuvieran la calma. Su mensaje instaba a disfrutar del momento sin causar daños ni ponerse en peligro.
Sin embargo, las escenas que se vivieron en la ciudad mostraron que muchos no siguieron esas recomendaciones. En lugar de ser recordada únicamente como la noche en la que los Knicks rompieron una espera de 53 años por un título, la celebración quedó marcada también por la violencia, la destrucción y los incidentes posteriores.













