Árbitro en Brasil abandona el campo tras sufrir insulto racista
Un árbitro suspendió su participación en un partido del Campeonato Paulista Sub-15 tras denunciar un insulto racista por parte del padre de un jugador. El caso activó el protocolo antirracista y ya es investigado por las autoridades brasileñas.
Un nuevo episodio de racismo volvió a sacudir al futbol brasileño. El árbitro Marcos Nunes decidió abandonar el terreno de juego luego de denunciar que fue víctima de un insulto racista durante un partido del Campeonato Paulista Sub-15 entre Votoraty y Referência, disputado en el estadio Domênico Paolo Metidieri, en el estado de São Paulo.
El incidente ocurrió durante la recta final del primer tiempo, cuando, según explicó el propio silbante en sus redes sociales, el padre de un futbolista del Votoraty lo llamó "mono", una agresión que, de acuerdo con su testimonio, también fue escuchada por integrantes del cuerpo de apoyo y del personal de seguridad presente en el estadio.
Se activó el protocolo antirracista de la FIFA
Tras escuchar el insulto, Marcos Nunes esperó el descanso para aplicar el protocolo antirracista impulsado por la FIFA. El árbitro cruzó los brazos a la altura de las muñecas, señal internacional utilizada para denunciar actos de discriminación, y posteriormente abandonó el partido para presentar una denuncia formal ante las autoridades.

De acuerdo con medios brasileños, el presunto responsable fue identificado y rindió declaración ante la policía. Las autoridades iniciaron un proceso en su contra por el delito de racismo, una conducta que en Brasil puede ser castigada con penas de entre dos y cinco años de prisión, aunque enfrentará el proceso en libertad.
Mientras tanto, el cuarto árbitro asumió el control del encuentro, que concluyó con una victoria de Referência por marcador de 3-0.
El árbitro y el club condenan el acto de discriminación
Tras lo ocurrido, Marcos Nunes compartió un emotivo mensaje en el que describió el impacto que tuvo la agresión.
El árbitro aseguró que vivir una situación de racismo en carne propia fue devastador y confesó que la impotencia que sintió lo llevó hasta las lágrimas. Además, hizo un llamado a reflexionar sobre la discriminación dentro del propio país, señalando que el problema no solo existe fuera de Brasil.
Por su parte, Votoraty publicó un comunicado oficial en el que condenó enérgicamente cualquier acto de racismo o discriminación dentro y fuera de las canchas. El club reiteró que no tolera conductas que atenten contra la dignidad y el respeto, valores que considera fundamentales para el deporte.
El caso vuelve a poner sobre la mesa la lucha contra el racismo en el futbol sudamericano y la importancia de aplicar con firmeza los protocolos establecidos para combatir este tipo de agresiones.










