La divertida anécdota de Olise en sus inicios
Michael Olise está convertido en uno de los mejores jugadores del mundo. Su nivel es tan alto que ya aparece entre los nombres considerados para ganar el Balón de Oro y se ha vuelto una pieza importante dentro de la selección francesa, que sueña con conquistar su tercer campeonato mundial.
Pero antes de los reflectores, los grandes escenarios y las noches europeas, hubo una etapa mucho más sencilla y hasta divertida en sus inicios. Una anécdota revelada en el programa Bolzplatz de la ZDF mostró una faceta poco conocida del francés cuando apenas comenzaba su carrera profesional.
Una rutina muy peculiar en el Reading
Mark Bowen, quien trabajó con él en el Reading, recordó cómo era la rutina de Michael Olise durante aquellos primeros años. El mediocampista debutó con el club en 2019 y, en ese entonces, todavía vivía con su familia en Londres. Para llegar a la ciudad deportiva de The Royals debía atravesar un tráfico pesado que podía complicar cualquier mañana.
Para evitar retrasos, Michael Olise decidió adelantarse al caos. “Salía sobre las 5:30 de la mañana para no llegar tarde al entrenamiento”, recordó Mark Bowen. Sin embargo, el plan tenía un pequeño problema: llegaba demasiado temprano.
El entrenamiento del Reading comenzaba a las 9 de la mañana y, mientras sus compañeros ya estaban en el campo, muchas veces se preguntaban por qué Olise no aparecía. La respuesta estaba en el estacionamiento.
Mark Bowen contaba entre risas que el joven francés aprovechaba el tiempo extra para dormir dentro del coche. “Llega tarde, pero mientras todos ustedes están dormidos, él ya estaba en el parking del equipo”, decía el entrenador. En más de una ocasión tuvieron que tocarle el vidrio para despertarlo y evitar que siguiera profundamente dormido antes de la práctica.
Con el Reading disputó tres temporadas en la Championship, jugó 73 partidos y anotó 7 goles. Su talento llamó la atención del Crystal Palace, donde terminó de consolidarse en la Premier League. Después llegó el Bayern y explotó definitivamente como una estrella mundial.
Por suerte lo despertaban a tiempo. Porque de lo contrario, quizá el futbol se habría perdido a uno de los talentos más especiales de esta generación.





















