Atlético Mineiro busca revancha en su segunda final consecutiva de Sudamericana
Mineiro regresa a la final de la Sudamericana apenas un año después de perder el título ante Lanús en una dramática tanda de penales. Ahora, el Galo tendrá una nueva oportunidad de conquistar el trofeo.
El futbol siempre ofrece segundas oportunidades y Atlético Mineiro acaba de conseguir una que llevaba esperando desde hace casi un año.
El conjunto brasileño está nuevamente en la final de la Copa Sudamericana, una competición que le dejó uno de los recuerdos más dolorosos de su historia reciente en 2025, cuando estuvo a un paso de levantar el trofeo, pero terminó perdiendo ante Lanús.
Ahora, después de superar una semifinal llena de sufrimiento frente a Montevideo City Torque, el Galo tendrá una nueva oportunidad de conquistar el título continental.
Sin embargo, el desafío no podría ser más complicado: enfrente estará Boca Juniors, un equipo acostumbrado a disputar finales y que también llega con una enorme necesidad de volver a celebrar internacionalmente.
La gran final se disputará el próximo 21 de noviembre en el Estadio Metropolitano Roberto Meléndez de Barranquilla, Colombia.
La dolorosa derrota ante Lanús en la final de 2025
Para entender lo que significa esta nueva oportunidad hay que recordar lo ocurrido el 22 de noviembre de 2025.
Aquella noche, Atlético Mineiro se enfrentó a Lanús en el Estadio Defensores del Chaco, en Asunción, Paraguay, con la ilusión de conquistar su primera Copa Sudamericana.
Fue una final cerrada, intensa y marcada por el miedo a cometer un error. Ninguno de los dos equipos consiguió romper el empate durante los 90 minutos reglamentarios y tampoco hubo goles en los tiempos extra.
Después de 120 minutos, el marcador seguía 0-0 y todo tenía que decidirse desde los once pasos.
Ahí comenzó la pesadilla para el conjunto brasileño.
Nahuel Losada, guardameta de Lanús, se convirtió en el gran protagonista de la definición al detener tres penales, mientras que Atlético Mineiro desperdició oportunidades importantes para quedarse con el campeonato.
El equipo argentino terminó imponiéndose 5-4 en los penales y conquistó su segunda Copa Sudamericana, dejando al Galo con las manos vacías.
Fue una derrota especialmente dolorosa porque el conjunto brasileño había recorrido un largo camino para llegar hasta aquella final, pero terminó quedándose a un paso de la gloria.
Del sufrimiento ante City Torque a una nueva final
Un año después, Atlético Mineiro volvió a demostrar que sabe competir en los momentos importantes, aunque su clasificación a la final de 2026 estuvo lejos de ser tranquila.
El Galo había conseguido una contundente victoria 3-0 frente a Montevideo City Torque en el encuentro de ida, un resultado que parecía dejar prácticamente sentenciada la eliminatoria.
Pero la vuelta en el Estadio Centenario se convirtió en una auténtica pesadilla.
El conjunto uruguayo dominó durante buena parte del encuentro, obligó a Gabriel Delfim a intervenir en varias ocasiones y aprovechó la expulsión de Alan Franco para aumentar la presión sobre el equipo brasileño.
En los minutos finales, Kevin Silva y Gary Kagelmacher marcaron dos goles que dejaron a City Torque a solamente una anotación de completar una remontada histórica.
Sin embargo, Atlético Mineiro resistió hasta el último segundo y, pese a perder 2-0, consiguió avanzar con un marcador global de 3-2.
La clasificación no fue brillante, pero sí suficiente para regresar a una final que representa mucho más que la posibilidad de levantar un trofeo.
Para el Galo, es la oportunidad de dejar atrás la frustración de 2025 y demostrar que esta vez puede terminar el trabajo.

Boca Juniors, un rival experto en finales internacionales
El último obstáculo será uno de los gigantes del futbol sudamericano.
Boca Juniors llega a la final después de eliminar a Vasco da Gama y con la ilusión de conquistar su tercera Copa Sudamericana, lo que lo convertiría en el máximo ganador de la historia del torneo.
El conjunto argentino levantó el trofeo en 2004, cuando derrotó a Bolívar, y repitió la hazaña en 2005 frente a Pumas UNAM.
Además, el Xeneize cuenta con seis títulos de la Copa Libertadores, una historia que lo convierte en uno de los rivales más exigentes cuando hay un campeonato internacional en juego.
Pero Boca Juniors también tiene una cuenta pendiente.
Su último título internacional llegó en 2008, cuando conquistó la Recopa Sudamericana, por lo que buscará terminar con una sequía de 18 años.
De esta manera, la final enfrentará a dos equipos que tienen motivos de sobra para conquistar el campeonato.
Atlético Mineiro quiere revancha después de la dolorosa derrota ante Lanús, mientras que Boca Juniors busca recuperar el protagonismo internacional que lo convirtió en uno de los clubes más importantes del continente.
Para el Galo, además, será su tercera final continental consecutiva, después de perder la Copa Libertadores 2024 ante Botafogo y la Copa Sudamericana 2025 frente a Lanús.
Tres oportunidades consecutivas de conquistar Sudamérica, pero esta vez el conjunto brasileño espera que la historia tenga un desenlace diferente.
El próximo 21 de noviembre, en Barranquilla, Atlético Mineiro tendrá 90 minutos, o los que sean necesarios, para transformar la frustración del pasado en una nueva página de gloria.
Las claves de la revancha de Atlético Mineiro
- Atlético Mineiro disputará su segunda final consecutiva de la Copa Sudamericana después de perder la edición de 2025 ante Lanús por 5-4 en penales, tras empatar 0-0 en Asunción.
- El Galo eliminó a Montevideo City Torque con un global de 3-2 y ahora buscará evitar una tercera derrota consecutiva en finales continentales.
- Boca Juniors será su rival el 21 de noviembre en Barranquilla, en una final que enfrentará las aspiraciones de revancha del equipo brasileño con la experiencia internacional del conjunto argentino.























