Las mayores polémicas y escándalos en la historia de los Mundiales
Cada Mundial deja decisiones arbitrales que generan polémica. En la Copa Mundial 2026, varias jugadas han desatado el debate entre aficionados, desde intervenciones del VAR hasta acciones que muchos consideran determinantes para el rumbo del torneo.
Cada Copa del Mundo tiene su cuota de controversias arbitrales, y esta no es la excepción. Sin embargo, para la nueva ola de aficionados estadounidenses que siguen por primera vez un Mundial, muchas decisiones ya no parecen simples errores humanos. Parecen favorecer a ciertos equipos.
Mientras los seguidores de toda la vida suelen aceptar un fuera de lugar ajustado o un penal polémico como parte del juego, muchos nuevos aficionados perciben un patrón que parece inclinarse hacia las selecciones y estrellas con mayor peso dentro del torneo. Esa percepción, sea correcta o no, puede ser suficiente para perder nuevos seguidores.
Las polémicas que han marcado el Mundial 2026
Hasta ahora, estas son algunas de las decisiones más controvertidas del torneo:
- Las decisiones del VAR en jugadas milimétricas, como el gol de Khalilzadeh con Irán o el fuera de lugar de Davinson Sánchez.
- Lionel Messi no fue expulsado tras una fuerte falta sobre un defensor de Argelia.
- Ghana no recibió un penal a favor frente a Inglaterra al minuto 79 de un partido que seguía empatado sin goles.
- El gol de Leroy Sané contra Ecuador, luego de que Aleksandar Pavlovic golpeara en la cabeza a Pedro Vite durante la jugada.
- Todo el caso de Folarin Balogun, cuya polémica podría haber afectado el espíritu competitivo de la selección de Estados Unidos.
- El partido entre Portugal y Croacia, donde un fuera de lugar señalado en los últimos minutos favoreció a los portugueses y dejó a los croatas sin la posibilidad de llevar el encuentro al tiempo extra.
- Las inconsistencias arbitrales en el duelo entre Argentina y Egipto. Como señaló el periodista Sahil Bakshi, el VAR revisó una acción ocurrida mucho antes para anular un gol egipcio, pero ignoró un aparente jalón sobre Mohamed Salah dentro del área antes del tercer gol argentino, una decisión que ya genera fuerte debate.

Las siete decisiones más polémicas en la historia de los Mundiales
- La Mano de Dios (1986): El árbitro tunecino Ali Bin Nasser no detectó que Diego Maradona golpeó el balón con la mano para marcar frente a Inglaterra.
- Italia vs Corea del Sur (2002): El ecuatoriano Byron Moreno fue duramente criticado por expulsar a Francesco Totti por supuesta simulación y anular un gol válido de Italia.
- España vs Corea del Sur (2002): El árbitro egipcio Gamal Al-Ghandour y sus asistentes invalidaron dos goles legítimos de España, permitiendo que los anfitriones avanzaran en penales.
- El gol fantasma de Frank Lampard (2010): El uruguayo Jorge Larrionda no concedió un gol legítimo de Inglaterra frente a Alemania, acelerando posteriormente la implementación de la tecnología de línea de gol.
- El gol de Geoff Hurst en Wembley (1966): El árbitro suizo Gottfried Dienst validó un gol decisivo de Inglaterra contra Alemania Occidental, aunque las repeticiones posteriores pusieron en duda que el balón cruzara completamente la línea.
- La entrada de Harald Schumacher (1982): El portero de Alemania Occidental, Harald Schumacher, dejó inconsciente a Patrick Battiston, de Francia, pero el árbitro neerlandés Charles Corver ni siquiera marcó falta.
- El gol anulado a Brasil (1978): El árbitro galés Clive Thomas dio por terminado el partido cuando un tiro de esquina de Brasil aún estaba en el aire, anulando el cabezazo de Zico que habría significado el empate.
La realidad es que el arbitraje nunca ha sido una ciencia exacta. En el fútbol, el baloncesto o el hockey siempre existirán decisiones sujetas a interpretación que generan discusión. El verdadero problema aparece cuando esas polémicas dejan de parecer errores aislados y comienzan a interpretarse como decisiones que benefician determinados intereses.
Lo que realmente buscan los aficionados no es un arbitraje perfecto. Lo que esperan es sentir que los partidos se deciden por lo que hacen los futbolistas dentro de la cancha, y no por una decisión arbitral que termine marcando el destino del encuentro.












