Tuchel le teme al Estadio Azteca
El destino le preparó un escenario cargado de historia a Inglaterra. Los Three Lions se enfrentarán a México en los octavos de final de la Copa Mundial de la FIFA 2026, nada menos que en el Estadio Azteca, un recinto que todavía evoca uno de los episodios más dolorosos en la historia del futbol inglés.
La última vez que Inglaterra disputó un partido mundialista en el Estadio Azteca fue en los cuartos de final de México 1986, cuando cayó ante Argentina en el inolvidable encuentro protagonizado por Diego Armando Maradona. Aquel partido pasó a la historia por la Mano de Dios y el considerado Gol del Siglo, dos acciones que marcaron para siempre la memoria del futbol mundial.
Ahora, casi cuatro décadas después, los ingleses volverán al mismo escenario. Y su entrenador, Thomas Tuchel, reconoce que el desafío va mucho más allá de enfrentar a una buena selección mexicana.
Tuchel reconoce el reto de jugar en la altura
"Nos esperan muchos obstáculos. La altitud es uno de ellos, porque es prácticamente imposible adaptarse a estas condiciones en solo cuatro días."
El técnico alemán también destacó el enorme significado del encuentro.
"Quizá sea uno de los partidos más hermosos y emocionantes que se pueden disputar: jugar contra México, en el Estadio Azteca, con todo lo que representa ese escenario."
Las declaraciones reflejan el respeto con el que Inglaterra afronta uno de los compromisos más exigentes del torneo. Aunque los europeos llegan impulsados por el gran momento de Harry Kane, quien firmó un doblete frente a República Democrática del Congo para mantenerse en la pelea por la Bota de Oro, el funcionamiento colectivo dejó algunas dudas durante la fase de grupos, especialmente cuando los rivales lograron presionar su salida de balón.
A ese contexto se suma un factor que podría convertirse en determinante: la altitud de la Ciudad de México y el ambiente que ha generado la afición mexicana a lo largo del campeonato. El Estadio Azteca ha vuelto a convertirse en un escenario de enorme presión para los visitantes, algo que Tuchel reconoció desde la conferencia de prensa.

México llega con confianza y un Azteca imbatible
Del otro lado aparece un México que llega en su mejor momento del torneo. El equipo dirigido por Javier Aguirre ha crecido partido a partido y cerró la fase de grupos con una actuación sobresaliente frente a Ecuador, donde anuló por completo a Moisés Caicedo en el mediocampo y provocó varios errores de Willian Pacho, dos de las principales figuras ecuatorianas.
Tras ese encuentro, Aguirre destacó que su selección ha mejorado notablemente en todos los aspectos del juego, incluyendo la manera en que administra los partidos durante las pausas de hidratación. El técnico mexicano explicó que su cuerpo técnico ha encontrado la forma de convertir esos momentos en una ventaja táctica, ajustando posiciones y corrigiendo detalles que posteriormente se reflejan sobre el terreno de juego.
La historia tampoco favorece a los mexicanos. México nunca ha derrotado a Inglaterra en un partido oficial de selecciones mayores. Sin embargo, los antecedentes en el Estadio Azteca durante las Copas del Mundo son completamente distintos: el Tri jamás ha perdido un partido mundialista en ese escenario y, además, llega a los octavos de final con un impresionante registro de cuatro victorias y ningún gol recibido en el torneo.
Una prueba histórica para los Three Lions
Para Inglaterra, el desafío será mucho más que enfrentar a un rival en gran forma. Tendrá que superar la altura, la presión de más de 80 mil aficionados y el peso de la historia en uno de los estadios más emblemáticos del planeta.
El propio Harry Kane lo resumió antes del encuentro. El capitán inglés reconoció que México será uno de los rivales más difíciles que enfrentarán en el torneo y aseguró que, si aspiran a conquistar la Copa Mundial de la FIFA 2026, deberán demostrar que también son capaces de ganar en el escenario más mítico del futbol mundial.
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