¡No se ha salvado! Xabi Alonso bajo la lupa del Real Madrid
Dos triunfos recientes le dieron oxígeno, pero no despejaron las sombras. En el Real Madrid el reloj no se detiene y cada partido vuelve a poner todo en juego.
Resultados que compran tiempo, no confianza
Las victorias ante Alavés en LaLiga y Talavera en la Copa del Rey sirvieron para ganar tiempo, pero no para comprar tranquilidad. En el Real Madrid, los resultados puntuales ya no bastan y el crédito de Xabi Alonso continúa bajo mínimos. En los despachos persiste una sensación inquietante: el equipo gana, pero no convence, y el proyecto deportivo parece avanzar sin una dirección clara.
La preocupación no pasa tanto por el marcador, sino por el fondo. El fútbol del equipo no evoluciona y la sensación es que cada triunfo tapa, apenas por unos días, problemas mucho más profundos dentro del proyecto deportivo.
Sevilla y la Supercopa: el calendario aprieta
El foco inmediato está puesto en el duelo del sábado ante el Sevilla, un partido que se vive como un nuevo examen de alto riesgo. Después llegará otro momento de reflexión interna y, si se supera ese obstáculo, la Supercopa de España aparece en el horizonte como el juicio definitivo.
Ante Atlético de Madrid y FC Barcelona, la exigencia es máxima. En el entorno blanco se asume que solo una victoria de peso podría ofrecer un respaldo real a Xabi Alonso y alejar, al menos de forma temporal, el ruido que rodea su continuidad.

Un plan que no arranca y un equipo sin identidad
En el club se reconoce una mejora en la actitud y el compromiso de los jugadores. Hay más intensidad y una mayor predisposición, pero el llamado “plan Xabi” sigue sin dar señales claras de funcionamiento. El equipo ha perdido identidad, no transmite convicción y afronta los partidos con una fragilidad constante que lo deja siempre al borde del colapso.
El ejemplo más reciente fue el partido ante el Talavera, donde una intervención decisiva de Andriy Lunin en el descuento evitó un escenario mucho más grave. En el entorno del club existe la convicción de que, sin ese paradón, hoy el debate sobre una posible destitución estaría mucho más avanzado.
Un entorno que no perdona errores
La situación de Xabi Alonso no puede separarse del momento que atraviesa el Real Madrid, especialmente en LaLiga. El equipo viene de semanas de dudas, malos resultados y una desventaja de cuatro puntos respecto al liderato, acompañada de una sensación de fragilidad que se ha instalado en el entorno.
El desgaste ya alcanza a todas las figuras del proyecto, con el entrenador como principal señalado. Xabi intenta sostener la situación, pero dentro del club se percibe que ha perdido la fuerza con la que llegó en mayo. En un club que no concede margen a los procesos largos y vive de la exigencia inmediata, el tiempo del técnico sigue corriendo en su contra.












