Enrique Riquelme contraataca y responde a Florentino Pérez
La carrera por la presidencia del Real Madrid comienza a calentarse y uno de los temas que más debate está generando es el futuro modelo de propiedad del club. Enrique Riquelme, principal candidato opositor a Florentino Pérez, respondió a las recientes declaraciones del actual presidente y manifestó su rechazo absoluto a cualquier intento de privatizar la institución.
La polémica surgió después de que Florentino Pérez insinuara la posibilidad de iniciar un proceso de transformación del modelo del club si resulta reelegido. Sus palabras encendieron las alarmas entre algunos sectores del madridismo y encontraron una respuesta inmediata por parte de Riquelme.
El empresario dejó clara su postura al asegurar que el Real Madrid debe seguir perteneciendo a sus socios y no convertirse en una sociedad controlada por inversores privados.
"Florentino habla ya directamente de la privatización del club. Fuera caretas en mitad de una campaña", declaró Riquelme ante los medios de comunicación durante un evento público.
Riquelme rechaza la privatización
El candidato aseguró que este debate fue una de las razones que lo impulsaron a presentar su proyecto presidencial y adelantó que convocará a la prensa para profundizar en las implicaciones que tendría una modificación tan importante en la estructura institucional del club. Además, hizo un llamado a los socios para participar activamente en el proceso electoral y ejercer su derecho al voto.
Actualmente, el Real Madrid es una entidad deportiva propiedad de sus socios. Desde su fundación en 1902, el club ha funcionado bajo un modelo asociativo sin accionistas privados, lo que significa que las decisiones más importantes son tomadas por representantes elegidos por los propios socios. Este sistema convierte al Real Madrid en una de las pocas grandes potencias del fútbol europeo que aún conserva una estructura tradicional.
¿Qué implicaría un cambio de modelo?
La privatización supondría un cambio histórico. En términos prácticos, el club podría abrir la puerta a la entrada de accionistas e inversionistas externos, siguiendo modelos similares a los que predominan en la Premier League o en gran parte del fútbol europeo. Esto permitiría captar grandes cantidades de capital para financiar fichajes, infraestructura y proyectos comerciales, aumentando potencialmente la capacidad económica de la institución.
Sin embargo, también implicaría una reducción significativa del poder de los socios. Las decisiones estratégicas pasarían a depender en mayor medida de quienes posean participaciones accionarias, lo que modificaría profundamente la relación entre el club y su masa social.
Riquelme considera que ese riesgo es demasiado alto. Para él, el Real Madrid debe preservar su identidad y mantener un modelo donde los aficionados sigan teniendo voz en el rumbo de la institución.
Actualmente, el club cuenta con más de 90 mil socios con derecho a participar en la vida institucional. Para muchos madridistas, este sistema representa una garantía frente a la posibilidad de que un fondo de inversión o un grupo empresarial termine controlando una de las entidades más importantes del deporte mundial.
Un debate que marcará las elecciones
La discusión apenas comienza, pero la posible privatización ya se perfila como uno de los temas centrales de la próxima elección presidencial del Real Madrid. Más allá de los resultados deportivos, los socios deberán decidir qué tipo de club quieren para el futuro: uno que mantenga su modelo histórico de propiedad colectiva o uno que apueste por abrir sus puertas al capital privado para competir en una industria cada vez más exigente y globalizada.









