Los Mets, del "Dream Team" al desastre más caro en la historia de MLB
Con la nómina más alta del béisbol y un récord de 43-60, los Mets pasaron de aspirar a la Serie Mundial a convertirse en vendedores antes del cierre del mercado.
Los New York Mets iniciaron la temporada 2026 con la expectativa de competir por la Serie Mundial. Respaldados por una nómina de 466 millones de dólares, la más alta en la historia de las Grandes Ligas, la franquicia de Queens apostó por una estrategia basada en el poder económico para construir un equipo repleto de estrellas.
Sin embargo, el proyecto se ha convertido en un fracaso histórico. Con marca de 43-60, los Mets llegan a la serie frente a los Los Angeles Dodgers muy lejos de la lucha por la postemporada y con la necesidad de vender jugadores antes de la fecha límite de cambios en lugar de reforzar su roster.
El contraste es aún mayor al comparar el rendimiento con la inversión realizada. Según un análisis de The Wall Street Journal, la organización está pagando aproximadamente 5.2 millones de dólares por cada victoria, la cifra más alta registrada en MLB desde que existen comparaciones modernas. Incluso supera el récord que la propia franquicia estableció en 2023, cuando cada triunfo costó alrededor de 4.8 millones de dólares.
La apuesta del propietario Steve Cohen incluyó el histórico contrato de Juan Soto, firmado por 765 millones de dólares durante 15 temporadas, además de las incorporaciones de Bo Bichette, Freddy Peralta, Devin Williams, Jorge Polanco y Luis Robert. Sobre el papel, Nueva York parecía uno de los grandes favoritos de la Liga Nacional.
La realidad fue completamente distinta. Las lesiones de Soto y Francisco Lindor, una racha de 12 derrotas consecutivas en abril y el bajo rendimiento de las principales incorporaciones hundieron al equipo. La crisis terminó provocando la salida del manager Carlos Mendoza, aunque el cambio tampoco modificó el rumbo de la temporada.
Ahora, con posibilidades mínimas de alcanzar los playoffs, el presidente de operaciones de béisbol, David Stearns, centra sus esfuerzos en reducir una nómina insostenible y recuperar talento joven para iniciar una reconstrucción.
Mientras los Dodgers siguen demostrando que una gran inversión puede traducirse en victorias cuando existe una estructura deportiva sólida, los Mets representan el ejemplo más costoso de que el dinero, por sí solo, no garantiza campeonatos.












