El Barcelona se reafirma como la "kryptonita" de Simeone
El conjunto azulgrana vuelve a dejar fuera al Atlético de Madrid de la Copa del Rey y agrava la estadística negativa del técnico argentino frente al Barça.
Ferran sentencia en el Metropolitano
El FC Barcelona aseguró su pase a la final de la Copa del Rey tras imponerse por 1-0 al Atlético de Madrid en el Estadio Metropolitano, cerrando la eliminatoria con un marcador global de 5-4. El gol del triunfo lo firmó Ferran Torres al minuto 27, culminando una gran jugada colectiva con asistencia de Lamine Yamal, la joven promesa que sigue creciendo en partidos de alto calibre.
Durante el encuentro, el Barcelona se mostró firme atrás y dominó el medio campo gracias al trabajo de Pedri, Frenkie de Jong y Fermín López, quienes controlaron los tiempos del partido. El Atlético, por su parte, intentó reaccionar con variantes tácticas propuestas por Diego Simeone, incluyendo el ingreso de Alexander Sørloth, que incluso anotó un tanto invalidado por fuera de lugar. Sin embargo, los rojiblancos se quedaron sin remates al arco, reflejando sus problemas ofensivos.
Simeone no encuentra la fórmula
Con esta nueva eliminación, el historial de Diego Simeone frente al Barcelona se torna aún más sombrío. Desde su llegada al banquillo del Atlético en 2011, el entrenador argentino ha enfrentado al conjunto culé en 38 ocasiones, logrando apenas seis victorias. La estadística pone en evidencia el dominio azulgrana en este enfrentamiento directo, tanto en torneos locales como internacionales.
Tras la eliminación, Simeone reconoció el esfuerzo de sus jugadores durante la temporada, pero también asumió la necesidad de seguir trabajando para competir al nivel de los clubes más poderosos de Europa. Mientras tanto, el Barcelona ya piensa en la gran final, donde se medirá al Real Madrid el próximo 26 de abril en el Estadio de La Cartuja, en Sevilla.
Será el primer Clásico en una final de Copa del Rey en más de diez años, un duelo que promete emociones fuertes y que pondrá en juego mucho más que un título: el orgullo y la supremacía entre los dos gigantes del fútbol español.
